lunes, 24 de julio de 2017
El mes de Av
El mes de Av
Es el undécimo mes del año según el cómputo de los meses desde la creación del mundo, y el quinto mes según el cómputo desde el Éxodo de Egipto.
En las escrituras no se menciona el nombre de “Av”, y en idioma asirio este mes se llama “A-Bu”. Hay quienes piensan que se trata de la abreviatura del nombre “Abu Sarni”, que significa “el mes de las cosechas”.
En un calendario agrícola hebreo encontrado en las excavaciones arqueológicas de Guézer, este mes es llamado “el mes del estío” (la recolección de las frutas de verano).
El mes de Av es uno de los seis meses en los cuales los emisarios del tribunal rabínico de Jerusalén partían de la ciudad, a fin de informar a las comunidades de la diáspora en qué día el Sanhedrín había santificado el mes (la neomenia), para que los judíos del exterior pudieran fijar el día del ayuno del 9 de Av.
Antiguamente, Av era considerado uno de los meses positivos, el mes de la vendimia y de los primeros frutos estivales. Pero con el paso del tiempo se produjeron en este mes numerosas desgracias, catástrofes y otros males que lo convirtieron en un tiempo de duelo y pesares, tal como lo señalaran nuestros sabios: “Cuando llega Av se reducen las alegrías”. Por éso le añadieron el apodo de “Menajem Av” (el consuelo de Av), para que accedamos al consuelo y a la redención, para que nuestro dolor se convierta en alegría y también para aludir a nuestro “Consuelo” –ése es el nombre del Mesías- que, según la leyenda, naciera el día en que fuera destruido el Templo (el 9 de Av).
En los primeros “nueve días” de Av no se come carne ni se bebe vino, y tampoco se celebran fiestas, incluidas bodas. Hay quienes anticipan estas costumbres de duelo al 17 de Tamuz. El lapso comprendido entre el 17 de Tamuz y el 9 de Av es llamado “los días de las angosturas”, o “las tres semanas”.
El sábado que precede al 9 de Av es llamado Shabat de-Puranuta (el sábado de la calamidad), para aludir a las calamidades que se abatieron sobre el pueblo judío en este mes. El sábado posterior al 9 de Av es llamado Shabat Najamú, por el nombre de la Haftará que empieza con las palabras “Consolad, consolad a mi pueblo”, que se lee ese sábado. De aquí en más empiezan los “siete sábados de consuelo”.
Yehudah Ben Avi.
UN MOMENTO PARA REFLEXIONAR…
UN MOMENTO PARA REFLEXIONAR…
El hombre, no nace, se hace. Se forma y se informa en habitos, desde los gastronomicos, la moda, la ropa, hasta el pensamiento. A nadie se le puede dar mas de lo que puede recibir. Ya sea en cantidad como en calidad. El Rey Salomon dijo al respecto: "Si encuentras miel, come lo suficiente; si comes por demas, vomitaras" (Prov. 25:16).
Hablarle al hombre de ideas que lo rebasan es como alimentar a un nino lactante con pan de trigo y carne, sin duda acabaran por matarlo, no porque sean malas comidas o antinaturales, sino porque el sujeto no puede digerirlas; analogamente le sucede a los hombres ante las verdades. (Maimonides, Guia de los Perplejos)
UN MOMENTO PARA PROFUNDIZAR…
Perashat: Matot: "El guardian de la Palabra" Esta perasha comienza refiriendose a las leyes relativas a promesas, votos y juramentos que fueron inculcadas por Moshe a "las cabezas (Matot) de las tribus de los hijos de Israel" (Cap. 30:2). Y nos preguntamos: Que necesidad vio Moshe de transmitir -especialmente- esta perasha concerniente a las promesas, a los lideres de las tribus de Israel? "Es costumbre que 'Rashe ha-Matot', esto es los irigentes, lideres, en general, prometen y aseguran a su gente diferentes promesas, grandes y pequenas, e incluso hasta se juramentan por el cumplimiento de sus palabras, y resulta, al final, que no cumplen siquiera con una pequenisima parte de su compromiso, aduciendo vanos motivos y falsas excusas. "Una amarga realidad es que precisamente, quienes dirigen los destinos de una comunidad o un pueblo, que deberian ser el ejemplo y servir de modelo al pueblo, tanto en sus actos como en sus atributos- se permitan ellos mismos alterar sus compromisos 'sin pestanear', borrando de un plumazo aquellas promesas expuestas publicamente ante su pueblo. Por lo tanto, nuestra sagrada Tora se dirige y previene rigurosa y solemnemente a cada uno de los jefes tribales 'rashe ha-matot' y les dice: 'no ha de violar su palabra, conforme a todo lo que saliere de su boca, deber hacer' " (Cap. 30:3). Principios, razones y convicciones hacen al hombre por doquier. Mucho mas, lo elevan en su compromiso para con la comunidad. Pero mas todavia, lo enaltecen con sus obligaciones para elTodopoderoso. Decir y hacer, dos notables sentidos del quehacer humano, juegan aqui un rol preponderante. Maxime cuando se trata de "Rashe" -las cabezas visibles- "ha-Matot", de la conduccion de un pueblo. Por un lado se exalta el llegar a ser una persona confiable, y por el otro, alcanzar en medio de mi sociedad, la consideracion de ser digno y honorable. Alli radica la grandeza del hombre. En su dimension mas intima, en sus fueros mas internos donde los pensamientos vencen -a veces- a los deseos y los hechos posteriores; alli donde las conveniencias y el poder entran a crear un sinfin de argumentos y tergiversaciones, es donde se ponen a prueba esos principios.
En esos momentos es precisamente cuando la Tora exige nobleza, caracter y semejanza con lo Divino: "Bendito Aquel que dice y hace; Bendito Aquel que ordena y cumple". Mantener la palabra en su estado de santidad es tarea del dirigente. Hacer que la misma tenga valor sera su deber cotidiano. Dar la palabra, en la tradicion legal del judaismo, compromete. Ser guardian y ejecutor fiel de la misma, ennoblece. [12:34, 21/7/2017] Yehudah Ben Avi: Este Shabat corresponde que se lean en la Diáspora las dos últimas parashot del sefer Bemidbar, llamado Números en la traducción al español. Algunos de sus temas son: · Se hace hincapié en la importancia de guardar con responsabilidad los votos y juramentos que uno exprese, al tiempo que se habilitan mecanismos para desligarse de los mismos de manera aceptable. · Dios le anuncia a Moshé que próximamente fallecerá, luego de que se ejecute la guerra contra el pueblo de Midián, que agredió recientemente a Israel, provocando un gran número de bajas. · En la exitosa batalla vencen los judíos, mueren los cinco reyes midiantias así como el brujo Bileam ben Beor; no habiendo ninguna baja dentro de las filas hebreas. · El botín de guerra fue repartido equitativamente entre las personas. Recordemos que aquel pueblo de Israel no hacía guerras de conquista ni para obtención de riquezas, solamente defensivas y para tomar posesión de su tierra propia, aquella que le correspondía por derecho. Algo similar al moderno Estado de Israel, que no actúa movido por afán expansionista ni colonialista, y trata de conducirse con el mayor nivel ético incluso en las ocasiones más complejas. · Las tribus de Gad y Reuven, propietarios de numeroso ganado, piden a Moshé para no cruzar el río Jordán, y no ingresar a la Tierra Prometida. Argumentan que esta tierra en la que se encuentran es sumamente provechoso para la crianza de sus animales, y que se beneficiarían mucho permaneciendo de este lado del río. Moshé, en un principio, considera este pedido tan desalentador como el mensaje dado, cuarenta años antes, por los ‘exploradores’, por cuya causa los israelitas no entraron a Israel inmediatamente; por lo cual, se niega y con enojó denigra a los que hicieron el pedido. Sin embargo, ellos respondieron que serían los primeros en ayudar a sus hermanos de Israel y que estarían presentes en la primera línea en la guerra de conquista de la Tierra, con el fin de que todos puedan obtener su parte en la Tierra Prometida. Moshé acepta el pedido de los hijos de Gad, Reuvén y media tribu de Menashé, pero, a condición de que cumplan con el trato por ellos ofrecido. · La Torá hace una recapitulación de los cuarenta y dos campamentos que hicieron los israelitas durante su travesía de cuarenta años por el desierto. · El Eterno ordena que los canaaneos, quienes ocuparon ilegalmente la tierra propiedad de Israel, sean expulsados de allí. También se hace énfasis en no dejar elementos de la cultura canaanea que pudieran conducir a los judíos a estilos de vida inmorales, que contradijeran el nivel ético esperado del pueblo de Dios. · Se reparte según sorteo los territorios para ser ocupados por las tribus. · Se delimitan las fronteras de la Tierra de Israel. · Se establece que las tribus cedan para los leviim cuarenta y ocho ciudades, ya que ellos no tienen posesión territorial. Seis de estas ciudades servirán también como refugio para el homicida no intencionado, para que pueda huir a buscar asilo y protección en ellas. Empero, se establece la pena capital para el homicidio intencionado, alevoso y planificado, tras un juicio exhaustivo y justo. · Para preservar el patrimonio territorial tribal, las hijas de Tzelofjad (así como cualquier hija de Israel que no tuviera hermanos varones), deben contraer matrimonio con miembros de su misma tribu; ya que no se puede heredar tierra perteneciente a la tribu a otra de las tribus de Israel. Te deseo Shabbat Shalom umevoraj y todo lo bueno para ti y tu familia.
[12:34, 21/7/2017] Yehudah Ben Avi:
El hombre, no nace, se hace. Se forma y se informa en habitos, desde los gastronomicos, la moda, la ropa, hasta el pensamiento. A nadie se le puede dar mas de lo que puede recibir. Ya sea en cantidad como en calidad. El Rey Salomon dijo al respecto: "Si encuentras miel, come lo suficiente; si comes por demas, vomitaras" (Prov. 25:16).
Hablarle al hombre de ideas que lo rebasan es como alimentar a un nino lactante con pan de trigo y carne, sin duda acabaran por matarlo, no porque sean malas comidas o antinaturales, sino porque el sujeto no puede digerirlas; analogamente le sucede a los hombres ante las verdades. (Maimonides, Guia de los Perplejos)
UN MOMENTO PARA PROFUNDIZAR…
Perashat: Matot: "El guardian de la Palabra" Esta perasha comienza refiriendose a las leyes relativas a promesas, votos y juramentos que fueron inculcadas por Moshe a "las cabezas (Matot) de las tribus de los hijos de Israel" (Cap. 30:2). Y nos preguntamos: Que necesidad vio Moshe de transmitir -especialmente- esta perasha concerniente a las promesas, a los lideres de las tribus de Israel? "Es costumbre que 'Rashe ha-Matot', esto es los irigentes, lideres, en general, prometen y aseguran a su gente diferentes promesas, grandes y pequenas, e incluso hasta se juramentan por el cumplimiento de sus palabras, y resulta, al final, que no cumplen siquiera con una pequenisima parte de su compromiso, aduciendo vanos motivos y falsas excusas. "Una amarga realidad es que precisamente, quienes dirigen los destinos de una comunidad o un pueblo, que deberian ser el ejemplo y servir de modelo al pueblo, tanto en sus actos como en sus atributos- se permitan ellos mismos alterar sus compromisos 'sin pestanear', borrando de un plumazo aquellas promesas expuestas publicamente ante su pueblo. Por lo tanto, nuestra sagrada Tora se dirige y previene rigurosa y solemnemente a cada uno de los jefes tribales 'rashe ha-matot' y les dice: 'no ha de violar su palabra, conforme a todo lo que saliere de su boca, deber hacer' " (Cap. 30:3). Principios, razones y convicciones hacen al hombre por doquier. Mucho mas, lo elevan en su compromiso para con la comunidad. Pero mas todavia, lo enaltecen con sus obligaciones para elTodopoderoso. Decir y hacer, dos notables sentidos del quehacer humano, juegan aqui un rol preponderante. Maxime cuando se trata de "Rashe" -las cabezas visibles- "ha-Matot", de la conduccion de un pueblo. Por un lado se exalta el llegar a ser una persona confiable, y por el otro, alcanzar en medio de mi sociedad, la consideracion de ser digno y honorable. Alli radica la grandeza del hombre. En su dimension mas intima, en sus fueros mas internos donde los pensamientos vencen -a veces- a los deseos y los hechos posteriores; alli donde las conveniencias y el poder entran a crear un sinfin de argumentos y tergiversaciones, es donde se ponen a prueba esos principios.
En esos momentos es precisamente cuando la Tora exige nobleza, caracter y semejanza con lo Divino: "Bendito Aquel que dice y hace; Bendito Aquel que ordena y cumple". Mantener la palabra en su estado de santidad es tarea del dirigente. Hacer que la misma tenga valor sera su deber cotidiano. Dar la palabra, en la tradicion legal del judaismo, compromete. Ser guardian y ejecutor fiel de la misma, ennoblece. [12:34, 21/7/2017] Yehudah Ben Avi: Este Shabat corresponde que se lean en la Diáspora las dos últimas parashot del sefer Bemidbar, llamado Números en la traducción al español. Algunos de sus temas son: · Se hace hincapié en la importancia de guardar con responsabilidad los votos y juramentos que uno exprese, al tiempo que se habilitan mecanismos para desligarse de los mismos de manera aceptable. · Dios le anuncia a Moshé que próximamente fallecerá, luego de que se ejecute la guerra contra el pueblo de Midián, que agredió recientemente a Israel, provocando un gran número de bajas. · En la exitosa batalla vencen los judíos, mueren los cinco reyes midiantias así como el brujo Bileam ben Beor; no habiendo ninguna baja dentro de las filas hebreas. · El botín de guerra fue repartido equitativamente entre las personas. Recordemos que aquel pueblo de Israel no hacía guerras de conquista ni para obtención de riquezas, solamente defensivas y para tomar posesión de su tierra propia, aquella que le correspondía por derecho. Algo similar al moderno Estado de Israel, que no actúa movido por afán expansionista ni colonialista, y trata de conducirse con el mayor nivel ético incluso en las ocasiones más complejas. · Las tribus de Gad y Reuven, propietarios de numeroso ganado, piden a Moshé para no cruzar el río Jordán, y no ingresar a la Tierra Prometida. Argumentan que esta tierra en la que se encuentran es sumamente provechoso para la crianza de sus animales, y que se beneficiarían mucho permaneciendo de este lado del río. Moshé, en un principio, considera este pedido tan desalentador como el mensaje dado, cuarenta años antes, por los ‘exploradores’, por cuya causa los israelitas no entraron a Israel inmediatamente; por lo cual, se niega y con enojó denigra a los que hicieron el pedido. Sin embargo, ellos respondieron que serían los primeros en ayudar a sus hermanos de Israel y que estarían presentes en la primera línea en la guerra de conquista de la Tierra, con el fin de que todos puedan obtener su parte en la Tierra Prometida. Moshé acepta el pedido de los hijos de Gad, Reuvén y media tribu de Menashé, pero, a condición de que cumplan con el trato por ellos ofrecido. · La Torá hace una recapitulación de los cuarenta y dos campamentos que hicieron los israelitas durante su travesía de cuarenta años por el desierto. · El Eterno ordena que los canaaneos, quienes ocuparon ilegalmente la tierra propiedad de Israel, sean expulsados de allí. También se hace énfasis en no dejar elementos de la cultura canaanea que pudieran conducir a los judíos a estilos de vida inmorales, que contradijeran el nivel ético esperado del pueblo de Dios. · Se reparte según sorteo los territorios para ser ocupados por las tribus. · Se delimitan las fronteras de la Tierra de Israel. · Se establece que las tribus cedan para los leviim cuarenta y ocho ciudades, ya que ellos no tienen posesión territorial. Seis de estas ciudades servirán también como refugio para el homicida no intencionado, para que pueda huir a buscar asilo y protección en ellas. Empero, se establece la pena capital para el homicidio intencionado, alevoso y planificado, tras un juicio exhaustivo y justo. · Para preservar el patrimonio territorial tribal, las hijas de Tzelofjad (así como cualquier hija de Israel que no tuviera hermanos varones), deben contraer matrimonio con miembros de su misma tribu; ya que no se puede heredar tierra perteneciente a la tribu a otra de las tribus de Israel. Te deseo Shabbat Shalom umevoraj y todo lo bueno para ti y tu familia.
[12:34, 21/7/2017] Yehudah Ben Avi:
miércoles, 12 de julio de 2017
martes, 11 de julio de 2017
Libro de lamentaciones meguilá de Eja. Referencia 9 de Av (Entrega2)
Entrega 2
Yo tomaré a los hijos de Israel de entre las naciones en donde fueron dispersos y los traeré a su propia Tierra. Haré de ellos una nación… Ya no estarán más divididos… Los limpiaré de sus impurezas… Ellos vivirán [en su Tierra] por siempre… Yo habitaré entre ellos…” (Ezequiel 37:19-28).
Luego de describir las guerras de Gog y Magog, Ezequiel presenta un detallado plano del futuro Templo y de la división de la Tierra entre las tribus (Ezequiel, capítulos 40-48).
Otros profetas han predicho el Final de los Días y la restauración de Israel.
He aquí, “Vienen días”, dice el Señor. “El que ara alcanzará al segador… Las montañas destilarán mosto… Yo haré retornar el cautiverio de Mi pueblo Israel; y ellos edificarán las ciudades asoladas y las habitarán; y plantarán viñas y beberán el vino de ellas; harán huertas también y comerán su fruto. Yo los plantaré en su propia Tierra y nunca jamás volverán a ser arrancados de su Tierra que Yo les he dado”, dice el Señor tu Dios (Amos 9:12-15).
Y sucederá en ese día, que los montes destilarán mosto y los valles manarán leche, todos los arroyos de Iehudá fluirán con aguas; y una fuente brotará de la Casa del Señor y regará el valle de Shittim [en el lado occidental del río Jordán]… Iehudá permanecerá por siempre habitada y Jerusalén de generación en generación. Aunque Yo los haya perdonado, no perdonaré a aquellos que derramaron su sangre; y el Señor tendrá su morada en Sión (Joel 4:18-21).
Nuestros sabios también ofrecen una imagen de un futuro brillante:
En el futuro, todos tendrán una parcela de tierra en las montañas y en el valle, al igual que en la planicie (Bava Batra 122a). La Tierra de Israel producirá hogazas de pan [listas para comer] y [los árboles darán] vestimentas de seda [listas para usar]. Las espigas de trigo se elevarán altas como palmeras, pero cuando llegue el tiempo de la cosecha Dios hará que el viento las haga caer cerca de la persona [resabio del maná]. Y los granos serán del tamaño del riñón de un toro. Un solo racimo deberá ser transportado en una carreta. ¡La vid puede producir treinta barriles de vino! Hasta los árboles yermos darán fruto (Ketuvot 111b-112b).
El Rambam enseña que “en la era mesiánica no habrá más hambre, guerra, celos ni rivalidad. Por el contrario, habrá abundancia de toda clase de placeres terrestres. Y el objetivo de toda la humanidad será aprender sobre Dios y conocerLo” (Rambam, Hiljot Melajim 12:4).
Existe mucho más sobre el futuro que lo que hemos presentado aquí, y el material accesible puede llenar varios libros. De modo que será suficiente con las pocas ideas citadas arriba. Todo lo que se nos pide para que seamos testigos de ello con nuestros propios ojos es la verdad, la unidad, la fe, la plegaria, la honestidad en los negocios, el estudio de la Torá y la observancia del Shabat. Tampoco estará de más un poco (o mucho) de paciencia y de humildad.
Entonces podremos vivir la vida que anhelamos, una vida de paz, de buena salud, de prosperidad y de seguridad. Pues si bien “ésta Tierra es Mi Tierra”, la propiedad de Dios que él da a quien desea, somos nosotros quienes hemos vivido, luchado y sufrido pacientemente por nuestro derecho a recibirla. Así, “ésta Tierra es también mi Tierra”. Hemos ganado y merecido, el consuelo de Sión, junto con sus legítimos habitantes, con nuestro retorno a Sión y la reconstrucción de nuestro Santo Templo, ahora y en nuestros días, Amén.
Yehudah Ben Avi
Yo tomaré a los hijos de Israel de entre las naciones en donde fueron dispersos y los traeré a su propia Tierra. Haré de ellos una nación… Ya no estarán más divididos… Los limpiaré de sus impurezas… Ellos vivirán [en su Tierra] por siempre… Yo habitaré entre ellos…” (Ezequiel 37:19-28).
Luego de describir las guerras de Gog y Magog, Ezequiel presenta un detallado plano del futuro Templo y de la división de la Tierra entre las tribus (Ezequiel, capítulos 40-48).
Otros profetas han predicho el Final de los Días y la restauración de Israel.
He aquí, “Vienen días”, dice el Señor. “El que ara alcanzará al segador… Las montañas destilarán mosto… Yo haré retornar el cautiverio de Mi pueblo Israel; y ellos edificarán las ciudades asoladas y las habitarán; y plantarán viñas y beberán el vino de ellas; harán huertas también y comerán su fruto. Yo los plantaré en su propia Tierra y nunca jamás volverán a ser arrancados de su Tierra que Yo les he dado”, dice el Señor tu Dios (Amos 9:12-15).
Y sucederá en ese día, que los montes destilarán mosto y los valles manarán leche, todos los arroyos de Iehudá fluirán con aguas; y una fuente brotará de la Casa del Señor y regará el valle de Shittim [en el lado occidental del río Jordán]… Iehudá permanecerá por siempre habitada y Jerusalén de generación en generación. Aunque Yo los haya perdonado, no perdonaré a aquellos que derramaron su sangre; y el Señor tendrá su morada en Sión (Joel 4:18-21).
Nuestros sabios también ofrecen una imagen de un futuro brillante:
En el futuro, todos tendrán una parcela de tierra en las montañas y en el valle, al igual que en la planicie (Bava Batra 122a). La Tierra de Israel producirá hogazas de pan [listas para comer] y [los árboles darán] vestimentas de seda [listas para usar]. Las espigas de trigo se elevarán altas como palmeras, pero cuando llegue el tiempo de la cosecha Dios hará que el viento las haga caer cerca de la persona [resabio del maná]. Y los granos serán del tamaño del riñón de un toro. Un solo racimo deberá ser transportado en una carreta. ¡La vid puede producir treinta barriles de vino! Hasta los árboles yermos darán fruto (Ketuvot 111b-112b).
El Rambam enseña que “en la era mesiánica no habrá más hambre, guerra, celos ni rivalidad. Por el contrario, habrá abundancia de toda clase de placeres terrestres. Y el objetivo de toda la humanidad será aprender sobre Dios y conocerLo” (Rambam, Hiljot Melajim 12:4).
Existe mucho más sobre el futuro que lo que hemos presentado aquí, y el material accesible puede llenar varios libros. De modo que será suficiente con las pocas ideas citadas arriba. Todo lo que se nos pide para que seamos testigos de ello con nuestros propios ojos es la verdad, la unidad, la fe, la plegaria, la honestidad en los negocios, el estudio de la Torá y la observancia del Shabat. Tampoco estará de más un poco (o mucho) de paciencia y de humildad.
Entonces podremos vivir la vida que anhelamos, una vida de paz, de buena salud, de prosperidad y de seguridad. Pues si bien “ésta Tierra es Mi Tierra”, la propiedad de Dios que él da a quien desea, somos nosotros quienes hemos vivido, luchado y sufrido pacientemente por nuestro derecho a recibirla. Así, “ésta Tierra es también mi Tierra”. Hemos ganado y merecido, el consuelo de Sión, junto con sus legítimos habitantes, con nuestro retorno a Sión y la reconstrucción de nuestro Santo Templo, ahora y en nuestros días, Amén.
Yehudah Ben Avi
Libro de lamentaciones meguila de Eja. Referencia 9 de Av (Entrega1)
Entrega 1
HaShem le dio tres buenos regalos al pueblo de Israel. Todos le fueron dados sólo a través del sufrimiento. Ellos son la Torá, la Tierra Santa y el Mundo que Viene(Berajot 5a).
Si son regalos beneficiosos, ¿por qué fueron dados sólo mediante el sufrimiento? Para poder apreciarlos plenamente, uno debe sufrir para obtenerlos. Hemos sufrido mucho por la Tierra. Hemos visto cómo los Patriarcas lucharon para hacer que Dios fuera conocido en el mundo. Hemos experimentado la construcción y la destrucción de ambos Templos. Hemos estado en el exilio, derrotados y humillados. Pese a todas las probabilidades, hemos sobrevivido a las Cruzadas, a la Inquisición, a las masacres de Chmielnicki, al Sabetaismo, a las disputas entre jasidimy mitnagdim, al secularismo, al nazismo, al comunismo, al holocausto y a las mil y una noches árabes. ¿Será el futuro igual de negro o resonará con gran alegría y felicidad? Lo que nos falta ahora es el conocimiento, el Daat, de nuestra futura vida en la Tierra Santa, saber que vale la pena esperar. Por lo tanto, examinemos lo que dicen los Profetas y los sabios sobre el futuro.
Y acontecerá que en los últimos días, el monte de la casa del Señor será establecido como cabeza de los demás montes… Y ellos romperán sus espadas para hacer de ellas azadones y sus lanzas cambiarán en podaderas; no alzará espada nación contra nación, ni aprenderán más la guerra… En ese día el hombre arrojará sus ídolos de plata y de oro… (Isaías 2:2-4,20).
El Profeta Isaías amonestó y consoló a su pueblo en los capítulos 1-39 del Libro de Isaías. Sin embargo, desde el capítulo 40 en adelante las profecías de Isaías son palabras de consolación, que hablan del retorno de la nación a la Tierra Santa. Isaías habla de líderes dignos y de la difusión de la verdad, de incontables riquezas que serán llevadas a la Tierra Santa como recompensa por haberse mantenido fieles a Dios durante su exilio.
Jeremías profetizó durante la destrucción de Jerusalén a manos de los Babilonios y al final de la dinastía de David. Trató de convencer al pueblo de que se arrepintiese, pero no lo logró, de modo que el Libro de Jeremías se muestra negativo. Pero aun así Jeremías predijo, “He aquí que vienen días en que ya no dirán: ‘El Señor que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto’, sino ‘El Señor que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra del Norte y de todas las demás tierras adonde los había arrojado’.
Pues los volveré a traer a su propia tierra, que les di a sus padres” (Jeremías 16:14). Los capítulos 30-31 del Libro de Jeremías hablan de un maravilloso futuro, cuando Israel volverá a la Tierra y a Dios, recibiendo bendiciones y abundancia mucho mayores que bajo el rey Salomón. Todas las enfermedades serán curadas, todos los pecados serán perdonados y la opresión desaparecerá para siempre. La paz reinará para todos en la Tierra.
Ezequiel vivió en Babilonia en la época de la destrucción del Primer Templo. Los primeros treinta capítulos de su libro expresan crítica, pero luego comienza con su relato del futuro.
Porque así dice el Señor Dios: “He aquí que Yo mismo iré en pos de mis ovejas y las buscaré… Yo las libraré de todos los lugares por donde fueron extraviadas… Las sacaré de entre los pueblos y las traeré a su propia tierra y las haré pastar en buenos campos… ya no serán presa [de las naciones]… Yo, el Señor, seré su Dios, y mi siervo David será príncipe entre ellos… Haré con ellos un pacto de paz y haré que las bestias no habiten más en la tierra; ellos vivirán con seguridad en el desierto y dormirán en los bosques… Los árboles darán fruto, la tierra entregará sus productos y el pueblo estará a salvo… Ustedes son mi rebaño…” (Ezequiel 34).
Yehudah Ben Avi
HaShem le dio tres buenos regalos al pueblo de Israel. Todos le fueron dados sólo a través del sufrimiento. Ellos son la Torá, la Tierra Santa y el Mundo que Viene(Berajot 5a).
Si son regalos beneficiosos, ¿por qué fueron dados sólo mediante el sufrimiento? Para poder apreciarlos plenamente, uno debe sufrir para obtenerlos. Hemos sufrido mucho por la Tierra. Hemos visto cómo los Patriarcas lucharon para hacer que Dios fuera conocido en el mundo. Hemos experimentado la construcción y la destrucción de ambos Templos. Hemos estado en el exilio, derrotados y humillados. Pese a todas las probabilidades, hemos sobrevivido a las Cruzadas, a la Inquisición, a las masacres de Chmielnicki, al Sabetaismo, a las disputas entre jasidimy mitnagdim, al secularismo, al nazismo, al comunismo, al holocausto y a las mil y una noches árabes. ¿Será el futuro igual de negro o resonará con gran alegría y felicidad? Lo que nos falta ahora es el conocimiento, el Daat, de nuestra futura vida en la Tierra Santa, saber que vale la pena esperar. Por lo tanto, examinemos lo que dicen los Profetas y los sabios sobre el futuro.
Y acontecerá que en los últimos días, el monte de la casa del Señor será establecido como cabeza de los demás montes… Y ellos romperán sus espadas para hacer de ellas azadones y sus lanzas cambiarán en podaderas; no alzará espada nación contra nación, ni aprenderán más la guerra… En ese día el hombre arrojará sus ídolos de plata y de oro… (Isaías 2:2-4,20).
El Profeta Isaías amonestó y consoló a su pueblo en los capítulos 1-39 del Libro de Isaías. Sin embargo, desde el capítulo 40 en adelante las profecías de Isaías son palabras de consolación, que hablan del retorno de la nación a la Tierra Santa. Isaías habla de líderes dignos y de la difusión de la verdad, de incontables riquezas que serán llevadas a la Tierra Santa como recompensa por haberse mantenido fieles a Dios durante su exilio.
Jeremías profetizó durante la destrucción de Jerusalén a manos de los Babilonios y al final de la dinastía de David. Trató de convencer al pueblo de que se arrepintiese, pero no lo logró, de modo que el Libro de Jeremías se muestra negativo. Pero aun así Jeremías predijo, “He aquí que vienen días en que ya no dirán: ‘El Señor que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto’, sino ‘El Señor que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra del Norte y de todas las demás tierras adonde los había arrojado’.
Pues los volveré a traer a su propia tierra, que les di a sus padres” (Jeremías 16:14). Los capítulos 30-31 del Libro de Jeremías hablan de un maravilloso futuro, cuando Israel volverá a la Tierra y a Dios, recibiendo bendiciones y abundancia mucho mayores que bajo el rey Salomón. Todas las enfermedades serán curadas, todos los pecados serán perdonados y la opresión desaparecerá para siempre. La paz reinará para todos en la Tierra.
Ezequiel vivió en Babilonia en la época de la destrucción del Primer Templo. Los primeros treinta capítulos de su libro expresan crítica, pero luego comienza con su relato del futuro.
Porque así dice el Señor Dios: “He aquí que Yo mismo iré en pos de mis ovejas y las buscaré… Yo las libraré de todos los lugares por donde fueron extraviadas… Las sacaré de entre los pueblos y las traeré a su propia tierra y las haré pastar en buenos campos… ya no serán presa [de las naciones]… Yo, el Señor, seré su Dios, y mi siervo David será príncipe entre ellos… Haré con ellos un pacto de paz y haré que las bestias no habiten más en la tierra; ellos vivirán con seguridad en el desierto y dormirán en los bosques… Los árboles darán fruto, la tierra entregará sus productos y el pueblo estará a salvo… Ustedes son mi rebaño…” (Ezequiel 34).
Yehudah Ben Avi
lunes, 10 de julio de 2017
17 de Tamuz, un día de ayuno publico.
17de Tamuz / 11 de Julio.
Mañana conmemoramos el día 17 de Tamuz, un día de ayuno publico, en memoria de las 5 tragedias que acontecieron en ese día. Previamente mencionamos 3 de esas tragedias...Hoy mencionaremos las dos últimas, que coinciden en el tiempo que ocurrieron, los días del segundo Bet-Hamiqdash, específicamente, los últimos años, cuando los Yehudim se rebelaron contra el imperio Romano y quisieron recuperar su independencia (alrededor del año 60 de la era común).
Un comando judío atacó una expedición de romanos que traían armas y suministros al ejercito invasor. El gobernador Romano, Komanos, sitió la ciudad de Bet Horón desde donde se organizó este ataque, y ordenó que apresaran y le trajeran a los atacantes. Los soldados romanos cumplieron con las ordenes del gobernador pero se excedieron. Un militar romano llamado Apostomus tomó un Sefer Torá y lo quemó públicamente. Esto ocurrió el 17 de Tamuz. Los Yehudim escucharon esta gran tragedia, que fue la primera vez que ocurrió (pero lamentablemente no fue la última) y comenzaron una gran revuelta, que sólo fue aplacada cuando ejecutaron al soldado que había cometido esta aberración.
Como veremos en los próximos días, BH, la rebelión de los Yehudim contra los romanos no prosperó. Y los romanos terminaron destruyendo el Bet haMiqdash. Los judíos en Yerushalayim se defendían detrás de sus murallas, construidas o reforzadas en los tiempos del rey David y del rey Salomón, algunas de las cuales se pueden ver hasta el día de hoy. En el area del Kotel haMa’arabí, el muro de los lamentos, hay como unas “ventanas” en el piso a través de las cuales se pueden observar la profundidad de estas murallas, mirando hacia abajo. Las murallas del segundo Bet haMiqdash fueron construidas por Nejemiá, siglo 5 antes de la era común. Estas murallas se construían obviamente para mantener a los enemigos fuera de la ciudad. Las murallas de Yerushalayim eran especialmente fuertes. Y el pueblo luchaba con toda su fuerza e ingenio para sobrevivir y repeler a los poderosos enemigos. Mientras las murallas estuvieran en pie, la gente podría esta segura.
Los romanos, la mas poderosa superpotencia mundial en esa época, contaban con tecnología militar muy avanzada. Utilizaban catapultas y ballestas con las que tiraban rocas muy pesadas, de hasta 25 kilogramos, que impactaban y rompían las piedras de la murallas.
También usaban torres a través de las cuales los soldados romanos subían por las murallas y trataban de atacar a las defensas judías. Los soldados enemigos cargaban en esta torres arietes “de cabeza de carnero”, un enorme tronco con una terminación de hierro con la figura de la cabeza de un carnero para azotar y derribar las murallas y las puertas de la ciudad.
El día 17 de Tamuz uno de los muros de Yerushalayim, la fortaleza de Antonia, construida por Herodes 40 años atrás en honor al emperador Marco Antonio, cedió, y una brecha se abrió por la cual los soldados romanos comenzaron a entrar en la ciudad. Este fue el comienzo del final de la ciudad de Yerushalayim.
Los judíos luchaban ferozmente desde el interior de las murallas, pero como explicaron nuestros Sabios, no estaban unidos sino separados y enemistados unos con otros. Y cuando esto sucede HaShem no está con nosotros.
En los próximos días contaremos un poco más en detalle lo acontecido en la época del Segundo bet HaMiqdash, cómo y por qué fue destruido.
Mientras tanto, recordemos mañana que nuestra fuerza y supervivencia depende de HaShem y HaShem está con nosotros cuando estamos unidos. Esto no quiere decir que todos los judíos del mundo debemos pensar igual (eso es imposible!) pero SÍ que debemos hacer el máximo esfuerzo posible para aceptarnos unos a otros y sentirnos no sólo como parte de un mismo pueblo sino como parte de una misma familia.
Yehudah Ben Avi
Mañana conmemoramos el día 17 de Tamuz, un día de ayuno publico, en memoria de las 5 tragedias que acontecieron en ese día. Previamente mencionamos 3 de esas tragedias...Hoy mencionaremos las dos últimas, que coinciden en el tiempo que ocurrieron, los días del segundo Bet-Hamiqdash, específicamente, los últimos años, cuando los Yehudim se rebelaron contra el imperio Romano y quisieron recuperar su independencia (alrededor del año 60 de la era común).
Un comando judío atacó una expedición de romanos que traían armas y suministros al ejercito invasor. El gobernador Romano, Komanos, sitió la ciudad de Bet Horón desde donde se organizó este ataque, y ordenó que apresaran y le trajeran a los atacantes. Los soldados romanos cumplieron con las ordenes del gobernador pero se excedieron. Un militar romano llamado Apostomus tomó un Sefer Torá y lo quemó públicamente. Esto ocurrió el 17 de Tamuz. Los Yehudim escucharon esta gran tragedia, que fue la primera vez que ocurrió (pero lamentablemente no fue la última) y comenzaron una gran revuelta, que sólo fue aplacada cuando ejecutaron al soldado que había cometido esta aberración.
Como veremos en los próximos días, BH, la rebelión de los Yehudim contra los romanos no prosperó. Y los romanos terminaron destruyendo el Bet haMiqdash. Los judíos en Yerushalayim se defendían detrás de sus murallas, construidas o reforzadas en los tiempos del rey David y del rey Salomón, algunas de las cuales se pueden ver hasta el día de hoy. En el area del Kotel haMa’arabí, el muro de los lamentos, hay como unas “ventanas” en el piso a través de las cuales se pueden observar la profundidad de estas murallas, mirando hacia abajo. Las murallas del segundo Bet haMiqdash fueron construidas por Nejemiá, siglo 5 antes de la era común. Estas murallas se construían obviamente para mantener a los enemigos fuera de la ciudad. Las murallas de Yerushalayim eran especialmente fuertes. Y el pueblo luchaba con toda su fuerza e ingenio para sobrevivir y repeler a los poderosos enemigos. Mientras las murallas estuvieran en pie, la gente podría esta segura.
Los romanos, la mas poderosa superpotencia mundial en esa época, contaban con tecnología militar muy avanzada. Utilizaban catapultas y ballestas con las que tiraban rocas muy pesadas, de hasta 25 kilogramos, que impactaban y rompían las piedras de la murallas.
También usaban torres a través de las cuales los soldados romanos subían por las murallas y trataban de atacar a las defensas judías. Los soldados enemigos cargaban en esta torres arietes “de cabeza de carnero”, un enorme tronco con una terminación de hierro con la figura de la cabeza de un carnero para azotar y derribar las murallas y las puertas de la ciudad.
El día 17 de Tamuz uno de los muros de Yerushalayim, la fortaleza de Antonia, construida por Herodes 40 años atrás en honor al emperador Marco Antonio, cedió, y una brecha se abrió por la cual los soldados romanos comenzaron a entrar en la ciudad. Este fue el comienzo del final de la ciudad de Yerushalayim.
Los judíos luchaban ferozmente desde el interior de las murallas, pero como explicaron nuestros Sabios, no estaban unidos sino separados y enemistados unos con otros. Y cuando esto sucede HaShem no está con nosotros.
En los próximos días contaremos un poco más en detalle lo acontecido en la época del Segundo bet HaMiqdash, cómo y por qué fue destruido.
Mientras tanto, recordemos mañana que nuestra fuerza y supervivencia depende de HaShem y HaShem está con nosotros cuando estamos unidos. Esto no quiere decir que todos los judíos del mundo debemos pensar igual (eso es imposible!) pero SÍ que debemos hacer el máximo esfuerzo posible para aceptarnos unos a otros y sentirnos no sólo como parte de un mismo pueblo sino como parte de una misma familia.
Yehudah Ben Avi
domingo, 9 de julio de 2017
Ayuno 17 tammuz Introducción y Leyes
Ayuno 17 tammuz
Introducción y Leyes
1. Se ayuna durante todo el día, a partir del alba (la primera luz del día antes de que salga el Sol)pero no desde la noche precedente.
2. Sin embargo, una vez que se acostó y se durmió, si se despierta luego antes del alba ya no puede comer por la noche. Sólo se permite beber, pero todo el tiempo que se queda despierto puede seguir comiendo hasta el alba. Si antes de dormirse, tenia la intención de comer al despertarse antes del alba, esta permitido.
3. Toda persona enferma, aun si su estado no es grave está exenta de este ayuno.
Los que sufren de Azucar, etc.
4. Las mujeres embarazadas o que amamantan están exentas del ayuno.
5. Toda persona que por razones de salud está eximida de ayunar, solo tomará la comida estrictamente necesaria y se abstendrá de platos sabrosos y superfluos.
Introducción y Leyes
1. Se ayuna durante todo el día, a partir del alba (la primera luz del día antes de que salga el Sol)pero no desde la noche precedente.
2. Sin embargo, una vez que se acostó y se durmió, si se despierta luego antes del alba ya no puede comer por la noche. Sólo se permite beber, pero todo el tiempo que se queda despierto puede seguir comiendo hasta el alba. Si antes de dormirse, tenia la intención de comer al despertarse antes del alba, esta permitido.
3. Toda persona enferma, aun si su estado no es grave está exenta de este ayuno.
Los que sufren de Azucar, etc.
4. Las mujeres embarazadas o que amamantan están exentas del ayuno.
5. Toda persona que por razones de salud está eximida de ayunar, solo tomará la comida estrictamente necesaria y se abstendrá de platos sabrosos y superfluos.
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