Le daré algunas ideas generales:
En principio, cuando llega a oídos la triste noticia del fallecimiento, el noájida puede decir:
"Bendito es el Juez Verdadero."
Cuando el cuerpo está siendo conducido para su reposo terrenal, es una posibilidad que sea recitado el siguiente salmo:
"El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Todopoderoso.
Diré al Eterno: '¡Refugio mío y castillo mío, mi Elokim en quien confío!'
Porque Él te librará de la trampa del cazador y de la peste destructora.
Con Sus plumas te cubrirá, y debajo de Sus alas te refugiarás; escudo y defensa es Su verdad.
No tendrás temor de espanto nocturno, ni de flecha que vuele de día, ni de peste que ande en la oscuridad, ni de plaga que en pleno día destruya.
Caerán a tu lado mil y diez mil a tu mano derecha, pero a ti no llegará.
Ciertamente con tus ojos mirarás y verás la recompensa de los impíos.
Porque al Eterno, que es Mi refugio, al Altísimo, has puesto como tu morada, no te sobrevendrá mal, ni la plaga se acercará a tu tienda.
Pues a Sus enviados dará órdenes acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos.
En sus manos te llevarán, de modo que tu pie no tropiece en piedra.
Sobre el león y la cobra pisarás; hollarás al leoncillo y a la serpiente.
'Porque en mí ha puesto su amor, Yo lo libraré; lo pondré en alto, por cuanto ha conocido Mi nombre.
Él me invocará, y Yo le responderé; con él estaré en la angustia. Lo libraré y lo glorificaré; lo saciaré de larga vida y le mostraré Mi salvación.'"
(Tehilim / Salmos 91:1-16)
Cuando la tumba está siendo cubierta, se puede recitar este pasaje tres veces:
"El polvo vuelve a la tierra, como era; y el espíritu vuelve a Elokim, Quien lo dio."
(Kohelet / Predicador 12:7)
Por último, los deudos pueden pronunciar este salmo, cuando están por abandonar el cementerio.
"[Salmo de David] el Eterno es mi pastor; no me faltará.
En prados de tiernos pastos me hace descansar. Junto a aguas tranquilas me conduce.
Confortará mi alma y me guiará por sendas de justicia por amor de Su nombre.
Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú, mi Dios, estarás conmigo. Tu vara y Tu cayado me infundirán aliento.
Preparas mesa delante de mí en presencia de mis adversarios. Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Eterno moraré por largos días."
(Tehilim / Salmos 23:1-6)
Durante los sietes días posteriores al entierro los familiares deben dar generosa caridad en nombre del difunto, y pedir al Eterno que considere con buenos ojos estos actos de nobleza, que son demostración del influjo positivo que el difunto ha tenido en la vida y conducta de sus allegados.
Por último, la oración de Kaddish no debe ser recitada por noájidas, pero se puede meditar en su contenido una vez por día, durante los 30 primeros días posteriores al fallecimiento.
Recuerde que es una meditación, un diálogo consigo mismo para encontrar un canal de crecimiento espiritual:
"Glorificado y santificado sea el gran nombre de Dios el todo el mundo que Él ha creado según su voluntad. Que establezca su Reino durante tu vida y durante tus días, y durante la vida de toda la Casa de Israel, rápido y pronto, Amén.
Que Su gran nombre sea bendecido para siempre y por toda la eternidad.
Bendecido y alabado, glorificado y exaltado, ensalzado y honrado, adorado y alabado sea el nombre del Santo, bendito sea, más allá de todas las bendiciones e himnos, alabanzas y consuelos que jamás se hayan dicho en el mundo, Amén.
Que haya abundancia de paz del cielo, y vida, para todos y para todo Israel, Amén.
Él, que crea la paz en Sus alturas celestiales, que cree paz para nosotros y para todo Israel, Amén."
Dar tzdaka para centros de estudios judaicos y para los pobres y menesterosos. Debe anunciar que es una donación en nombre del difunto, como recuerdo y mérito para su espíritu.
Batshefa Alegria
viernes, 10 de febrero de 2017
Parasha Beshalaj.
Shalom a todos este shabat leemos la parasha Beshalaj.
En la misma se lee el canto de mar. Es decir después de la apertura del mar de los juncos los israelíes entonaron la shira hayam.
Shabat Shirá
El Shabat que se lee la sección de Beshalaj se denomina Shabat del Cántico, la shirá que Israel entonó en el Iam Suf.
Además de la shirá, la sección contiene varios otros temas: el Éxodo de Egipto, el milagro de la partición del mar, los estatutos y leyes dados al acampar en Mará, el milagro de la caída del maná, la aparición del manantial que proveyó de agua al pueblo, y la guerra contra Amalék. No obstante, el tema de la shirá fue el que el pueblo judío eligió especialmente pata designar a este Shabat, pues ella posee la particularidad de que cada vez que el pueblo de Israel la recita en el curso de las generaciones, es como silo hiciera por primera vez.
¿A qué se debe esto? Todos los otros pasajes de la Torá fueron dichos por Di-s mientras Israel escuchaba, pero esta shirá la entonaba Israel, y Di-s, junto a todas Sus huestes celestiales, escuchaban lo que aquellos decían. En ese momento el alma de Israel se elevó al máximo nivel de exaltación, y su corazón se transformó en un manantial del cual fluía Torá. El sonido de su voz era como cl sonido de Di-s. Y más aún, este cántico de Torá que manaba desde su interior precedió a la Torá que escucharon del Todopoderoso en el Monte Sinaí.
La fuerza de la shirá que entonaron en aquel entonces hizo que el júbilo y la canción se implantaran en los corazones judíos hasta el fin de las generaciones, y toda vez que el pueblo es librado de sus enemigos y rescatado de sus tribulaciones, su corazón se inspira para entonar cánticos y alabanzas a Di-s, Su salvador, en vez de vanagloriarse en razón de su propia perseverancia. La shirá comienza con las palabras: …y hablaron diciendo (Éxodo 15:1); es decir, la canción que “hablaron” entonces les posibilitó continuar “diciendo” en todas las generaciones.
El pueblo judío entonó esta shirá motivado por una fe plena, y no simplemente a causa del asombro ante tantos milagros y maravillas, pues la impresión momentánea es transitoria, en tanto que la fe y la creencia quedan grabadas en el corazón y perduran por siempre. El pueblo de Israel no comenzó a cantar sino después de haber reconocido que el cautiverio y la aflicción sufridos, y la prueba y purificación a la que sería sometido en el futuro, son, todas, señales del eterno amor y benevolencia de Di-s hacia ellos. Israel comprendió en ese momento que no existe alegría ni vida genuina si ésta no se basa en la fe en Di-s, como expresan los versículos: …y júbilo para los recios de corazón (Salmos 97:11); y el justo por su fe vivirá (Habakuk 2:4). Asimismo encontramos en las palabras de la shirá: Y creyeron en Di-s y en Moshé, Su servidor… entonces Moshé y los Hijos de Israel entonaron este cántico… (Éxodo 14:31-15:1).
La shirá cantada junto al mar fue vocalizada en el momento adecuado; en el preciso instante en que todas las Huestes Celestiales y toda criatura terrenal estaba colmada de alabanzas hacia Di-s, expresando Su grandeza y dominio. Fue entonces, cuando la gloria de Su soberanía saturó el mundo, que Israel irrumpió en cántico, como está escrito: Entonces Moshé y los Hijos de Israel entonaron… (ibid.). “Entonces” – en ese preciso instante, ni antes ni después.
Si hubieran demorado su shirá, el resto del universo no habría respondido con su propio canto, pues la impresión de lo acontecido ya se habría disipado. Si hubieran entonado su shirá antes, cuando abandonaron Egipto, se les habría dicho: “Agradeced al Faraón por haberos liberado, pero tened en cuenta que él, sus ejércitos, y todo su poderío, aún existen y vosotros estáis perdidos en el desierto”. Pero ahora que todos los caballos, carros, jinetes y ejércitos del Faraón fueron ahogados en el mar y había sido despojado de su fuerza y orgullo, éste era el momento apropiado para la shírá; como expresa el versículo: Cantaré Di-s pues Él es grandemente ensalzado, arrojó al mar al caballo ya su jinete (ibid. 15:2). …Di-s reinará por siempre jamás(ibid. 15:18).
LA CANCIÓN DE TODA LA CREACIÓN, DE BOCA DE ISRAEL
Cantaré a Di-s – sólo a Él, ¡porque no hay otro fuera de Él!
Pues Él es grandemente ensalzado – sólo Él es exaltado con desmesurado orgullo. No así el hombre, cuyo orgullo lo degrada. Aunque pretenda elevarse a los cielos, termina descendiendo al abismo.
Al caballo – símbolo de fuerza y poder entre las criaturas de la tierra… y a su jinete – el hombre que se enorgullece por su dominio sobre las fuerzas de la Creación. Pero, ¿quién es el hombre y qué es su orgullo, vano orgullo, frente a la fuerza de una de las creaciones de Di-s, el poder del mar embravecido?
Arrojó al mar- El ha arrojado al hombre junto con su orgullo al mar, como quien alza un objeto liviano y lo lanza hacia abajo nuevamente (esto explica las diferentes expresiones utilizadas en hebreo: Ramá baiám, literalmente “los levantó en el mar”, y íará baíám – “los lanzó (hundió) en el mar”).
¿Qué representa la fuerza del mar embravecido, con sus poderosas olas, en la presencia de los amados hijos de Di-s? Aunque las profundidades del océano emergen y hierven amenazando con inundar toda la creación, un mero soplo surge de Sus narices e inmediatamente las aguas se apilaron – como si fueran arena y no agua, y las corrientes que fluían quedaron erectas como una pared – como si fueran bloques de hielo y no hirvientes corrientes de agua.
Las aguas profundas se congelaron en el corazón del mar- las profundidades del mar no se secaron, sino que continuaron fluyendo como lo habían hecho desde la Creación, pero cuando alcanzaban el nivel de los pies de aquellos amados por Di-s, ahí se congelaban, en el corazón del mar.
¿Quién ha hecho esto? ¿Qué ha motivado estos actos? ¡Nadie más que Él, por Su eterno y gran amor a Sus amados!
Pero, ¿quiénes somos nosotros, con toda nuestra grandeza y honor, en presencia de la majestuosa gloria del Rey del universo, Quien lo creó todo y actúa con benevolencia hacia todos? Entramos al mar redimidos, libres del cautiverio, exaltados, y emergimos de él nuevamente como siervos. Toda la grandeza y gloria la devolvemos a Ti, Di-s nuestro, pues somos Tus siervos, y Tú eres nuestro Rey.
¡Di-s reinará por siempre jamás!
Ninguna criatura entonó al Santo, bendito sea, un cántico más hermoso que éste.
Es por ello que esta shirá es tan preciada por el pueblo de Israel y éste se deleita con ella recitándola diariamente y leyéndola públicamente en Shabat una vez al año, acompañada de una melodía especial y con gran regocijo. Incluso hay quienes acostumbran ponerse de pie al leerla. Así, este Shabat recibe un particular honor y es coronado con un nombre especial: Shabat Shírá- el Shabat del Cántico.
Yehudah Ben Avi
En la misma se lee el canto de mar. Es decir después de la apertura del mar de los juncos los israelíes entonaron la shira hayam.
Shabat Shirá
El Shabat que se lee la sección de Beshalaj se denomina Shabat del Cántico, la shirá que Israel entonó en el Iam Suf.
Además de la shirá, la sección contiene varios otros temas: el Éxodo de Egipto, el milagro de la partición del mar, los estatutos y leyes dados al acampar en Mará, el milagro de la caída del maná, la aparición del manantial que proveyó de agua al pueblo, y la guerra contra Amalék. No obstante, el tema de la shirá fue el que el pueblo judío eligió especialmente pata designar a este Shabat, pues ella posee la particularidad de que cada vez que el pueblo de Israel la recita en el curso de las generaciones, es como silo hiciera por primera vez.
¿A qué se debe esto? Todos los otros pasajes de la Torá fueron dichos por Di-s mientras Israel escuchaba, pero esta shirá la entonaba Israel, y Di-s, junto a todas Sus huestes celestiales, escuchaban lo que aquellos decían. En ese momento el alma de Israel se elevó al máximo nivel de exaltación, y su corazón se transformó en un manantial del cual fluía Torá. El sonido de su voz era como cl sonido de Di-s. Y más aún, este cántico de Torá que manaba desde su interior precedió a la Torá que escucharon del Todopoderoso en el Monte Sinaí.
La fuerza de la shirá que entonaron en aquel entonces hizo que el júbilo y la canción se implantaran en los corazones judíos hasta el fin de las generaciones, y toda vez que el pueblo es librado de sus enemigos y rescatado de sus tribulaciones, su corazón se inspira para entonar cánticos y alabanzas a Di-s, Su salvador, en vez de vanagloriarse en razón de su propia perseverancia. La shirá comienza con las palabras: …y hablaron diciendo (Éxodo 15:1); es decir, la canción que “hablaron” entonces les posibilitó continuar “diciendo” en todas las generaciones.
El pueblo judío entonó esta shirá motivado por una fe plena, y no simplemente a causa del asombro ante tantos milagros y maravillas, pues la impresión momentánea es transitoria, en tanto que la fe y la creencia quedan grabadas en el corazón y perduran por siempre. El pueblo de Israel no comenzó a cantar sino después de haber reconocido que el cautiverio y la aflicción sufridos, y la prueba y purificación a la que sería sometido en el futuro, son, todas, señales del eterno amor y benevolencia de Di-s hacia ellos. Israel comprendió en ese momento que no existe alegría ni vida genuina si ésta no se basa en la fe en Di-s, como expresan los versículos: …y júbilo para los recios de corazón (Salmos 97:11); y el justo por su fe vivirá (Habakuk 2:4). Asimismo encontramos en las palabras de la shirá: Y creyeron en Di-s y en Moshé, Su servidor… entonces Moshé y los Hijos de Israel entonaron este cántico… (Éxodo 14:31-15:1).
La shirá cantada junto al mar fue vocalizada en el momento adecuado; en el preciso instante en que todas las Huestes Celestiales y toda criatura terrenal estaba colmada de alabanzas hacia Di-s, expresando Su grandeza y dominio. Fue entonces, cuando la gloria de Su soberanía saturó el mundo, que Israel irrumpió en cántico, como está escrito: Entonces Moshé y los Hijos de Israel entonaron… (ibid.). “Entonces” – en ese preciso instante, ni antes ni después.
Si hubieran demorado su shirá, el resto del universo no habría respondido con su propio canto, pues la impresión de lo acontecido ya se habría disipado. Si hubieran entonado su shirá antes, cuando abandonaron Egipto, se les habría dicho: “Agradeced al Faraón por haberos liberado, pero tened en cuenta que él, sus ejércitos, y todo su poderío, aún existen y vosotros estáis perdidos en el desierto”. Pero ahora que todos los caballos, carros, jinetes y ejércitos del Faraón fueron ahogados en el mar y había sido despojado de su fuerza y orgullo, éste era el momento apropiado para la shírá; como expresa el versículo: Cantaré Di-s pues Él es grandemente ensalzado, arrojó al mar al caballo ya su jinete (ibid. 15:2). …Di-s reinará por siempre jamás(ibid. 15:18).
LA CANCIÓN DE TODA LA CREACIÓN, DE BOCA DE ISRAEL
Cantaré a Di-s – sólo a Él, ¡porque no hay otro fuera de Él!
Pues Él es grandemente ensalzado – sólo Él es exaltado con desmesurado orgullo. No así el hombre, cuyo orgullo lo degrada. Aunque pretenda elevarse a los cielos, termina descendiendo al abismo.
Al caballo – símbolo de fuerza y poder entre las criaturas de la tierra… y a su jinete – el hombre que se enorgullece por su dominio sobre las fuerzas de la Creación. Pero, ¿quién es el hombre y qué es su orgullo, vano orgullo, frente a la fuerza de una de las creaciones de Di-s, el poder del mar embravecido?
Arrojó al mar- El ha arrojado al hombre junto con su orgullo al mar, como quien alza un objeto liviano y lo lanza hacia abajo nuevamente (esto explica las diferentes expresiones utilizadas en hebreo: Ramá baiám, literalmente “los levantó en el mar”, y íará baíám – “los lanzó (hundió) en el mar”).
¿Qué representa la fuerza del mar embravecido, con sus poderosas olas, en la presencia de los amados hijos de Di-s? Aunque las profundidades del océano emergen y hierven amenazando con inundar toda la creación, un mero soplo surge de Sus narices e inmediatamente las aguas se apilaron – como si fueran arena y no agua, y las corrientes que fluían quedaron erectas como una pared – como si fueran bloques de hielo y no hirvientes corrientes de agua.
Las aguas profundas se congelaron en el corazón del mar- las profundidades del mar no se secaron, sino que continuaron fluyendo como lo habían hecho desde la Creación, pero cuando alcanzaban el nivel de los pies de aquellos amados por Di-s, ahí se congelaban, en el corazón del mar.
¿Quién ha hecho esto? ¿Qué ha motivado estos actos? ¡Nadie más que Él, por Su eterno y gran amor a Sus amados!
Pero, ¿quiénes somos nosotros, con toda nuestra grandeza y honor, en presencia de la majestuosa gloria del Rey del universo, Quien lo creó todo y actúa con benevolencia hacia todos? Entramos al mar redimidos, libres del cautiverio, exaltados, y emergimos de él nuevamente como siervos. Toda la grandeza y gloria la devolvemos a Ti, Di-s nuestro, pues somos Tus siervos, y Tú eres nuestro Rey.
¡Di-s reinará por siempre jamás!
Ninguna criatura entonó al Santo, bendito sea, un cántico más hermoso que éste.
Es por ello que esta shirá es tan preciada por el pueblo de Israel y éste se deleita con ella recitándola diariamente y leyéndola públicamente en Shabat una vez al año, acompañada de una melodía especial y con gran regocijo. Incluso hay quienes acostumbran ponerse de pie al leerla. Así, este Shabat recibe un particular honor y es coronado con un nombre especial: Shabat Shírá- el Shabat del Cántico.
Yehudah Ben Avi
Viaja a tu interior.
El autoconocimiento comienza por la auto aceptación.
Acéptate y te conocerás mejor”.
Haz una lista de tus virtudes y otra de tus defectos.
Pídele a alguien cercano que haga lo mismo para conocer qué imagen tiene de tí.
Compara ambas listas e intenta mejorar aquello que no te guste.
Actúa.
Observa cómo influyen tus emociones en tus estados de ánimo y busca la manera de modificar los negativos en positivos.
Anota en un papel los comportamientos que te hicieron sentir mal y piensa cómo podrías solucionarlo.
Por ejemplo: cuando te sientes triste ¿qué puedes hacer para cambiar esa emoción? Hablar con un amigo. Ponlo en práctica.
Acéptate como eres: “nadie puede ser felíz si no se aprecia a sí mismo”.
Analiza cuáles son tus capacidades y tus limitaciones.
Fíjate metas a corto y medio plazo en función de las mismas.
Esto reforzará tu autoestima y te enseñará a aceptarte tal y como eres.
•Compréndete: anota durante un tiempo cómo te sientes a lo largo del día. Cuando te levantes, a media mañana, al mediodía, por la tarde y antes de acostarte. Intenta averiguar cuál es la causa de esas emociones a través del conocimiento de ti mismo, mejoras las relaciones contigo mismo y con los demás. Porque como “sólo sabiendo quiénes somos podremos empezar a ser mejores para nosotros mismos y para los demás”.
Aprender a conocernos no es tarea fácil u casi nadie se interesa y sus vidas no tienen sentido.
Yehudah Ben Avi
Acéptate y te conocerás mejor”.
Haz una lista de tus virtudes y otra de tus defectos.
Pídele a alguien cercano que haga lo mismo para conocer qué imagen tiene de tí.
Compara ambas listas e intenta mejorar aquello que no te guste.
Actúa.
Observa cómo influyen tus emociones en tus estados de ánimo y busca la manera de modificar los negativos en positivos.
Anota en un papel los comportamientos que te hicieron sentir mal y piensa cómo podrías solucionarlo.
Por ejemplo: cuando te sientes triste ¿qué puedes hacer para cambiar esa emoción? Hablar con un amigo. Ponlo en práctica.
Acéptate como eres: “nadie puede ser felíz si no se aprecia a sí mismo”.
Analiza cuáles son tus capacidades y tus limitaciones.
Fíjate metas a corto y medio plazo en función de las mismas.
Esto reforzará tu autoestima y te enseñará a aceptarte tal y como eres.
•Compréndete: anota durante un tiempo cómo te sientes a lo largo del día. Cuando te levantes, a media mañana, al mediodía, por la tarde y antes de acostarte. Intenta averiguar cuál es la causa de esas emociones a través del conocimiento de ti mismo, mejoras las relaciones contigo mismo y con los demás. Porque como “sólo sabiendo quiénes somos podremos empezar a ser mejores para nosotros mismos y para los demás”.
Aprender a conocernos no es tarea fácil u casi nadie se interesa y sus vidas no tienen sentido.
Yehudah Ben Avi
El Tanaj
Shalom. Este compendio de libros son mal llamado por las religiones Antiguo testamento. En realidad es la forma que hacadosh baruju comparte con nosotros sus secretos y ordenanzas. No existe otro código otro sistema por medio del cual podríamos conocer a bore holam. Después de estos tenemos el talmud la mishna entré otros que discuten las ideas de los jajamin del por que y como aplicar sus leyes y la forma que ellos llegaron a esas conclusiones.
La Torá (Pentateuco):
Bereshit (Génesis)
Shemot (Éxodo)
Vaikrá(Levítico)
Bamidvar (Números)
Devarim(Deuteronomio)
Los Neviim (Profetas)
Neviim Rishonim (Primeros Profetas)
Iehoshúa (Josué)Shofetim (Jueces)Shmuel (Samuel)Melajim (Reyes)
Neviim Ajaronim (Últimos Profetas)
Ieshaiahu (Isaías)Irmiahu (Jeremías)Iejezkel (Ezequiel)Teré Asar (Doce)
El último libro de los Profetas se llama Teré Asar (Doce) pues, en realidad, el libro consiste en una recopilación de doce libros de profetas, que por ser muy cortos han sido reunidos formando un solo libro. Estos son los doce libros: 1) Hoshea - Oseas, 2) Ioel - Joel, 3) Amós, 4) Ovadiá - Abdías, 5) Ioná - Jonás, 6) Mijá - Miqueas, 7) Najum - Nahum, 8) Jabakuk - Habacuc, 9) Tzefaniá - Sofonías, 10) Jagái - Ageo, 11) Zejariá - Zacarías, 12) Malají - Malaquías.
Los Ketuvim
Tehilim (Salmos)Iob (Job)Mishlé (Proverbios)RutShir Hashirim (Cantar de los Cantares)Kohelet (Eclesiastés)Ejá (Lamentaciones)EsterDanielEzrá y Nejemiá (Esdras y Nehemías)Dibré Haiamim (Crónicas)
Yehudah Ben Avi
domingo, 5 de febrero de 2017
La Parashá Beshalaj ("Cuando dejó ir")
La Parashá
Beshalaj ("Cuando dejó ir") es la cuarta parashá del segundo tomo de la Torá, elsefer Shemot, conocido en español como "Éxodo".13-17 al 17-16.
Temas:
Salida de Egipto
Los israelitas son conducidos por el Eterno fuera de la esclavitud en Egipto.
No van por la ruta directa hacia la Tierra Prometida, sino por un camino sinuoso, para evitar la tierra de los filisteos, y para dar a los hebreos tiempo para fortalecerse corporal y espiritualmente previo a que afronten sus responsabilidades como personas libres.
Su camino era marcado de día por una columna de nubes, y por la noche por un pilar ígneo.
Al ver el Faraón el derrotero de los hebreos, decidió retomarlos como esclavos y sale a su persecución con lo más selecto de su ejército.
Apertura del Mar de las Cañas
El pánico se apodera de los israelitas que vislumbran el terrorífico castigo que se aproxima.
Reclaman de Moshé, y éste ora al Eterno. Como resultado, un fuerte viento azota las aguas y entonces el Mar de las Cañas que les obstruía el paso se abre, y quedan dos imponentes moles de agua a ambos lados del camino seco que quedó frente a los hebreos. Mientras los hebreos estaban por pasar, una cortina de fuego impedía al Faraón avanzar. Pero ahora que los israelitas están por terminar el cruce, Faraón reinicia el avance hacia ellos. Cuando llega a mitad del cauce seco, las paredes monumentales de agua se desploman encima suyo y de sus hombres, quienes quedan empantanados y atrapados hasta el ahogo.
Al presencia el poder del Eterno, y reconocer su salvación los israelitas entonan el famoso "Shirat HaIam" – "Cántico del Mar".
Las agua de Mara
Los hebreos continuaron su travesías y alcanzaron el sitio llamado "Mara" -amargura, nombre alusivo al sabor de sus aguas. Sedientos los hebreos murmuran contra de Moshé. El Eterno le ordena que lance un tronco de árbol a las aguas amargas, que se transforman en potables. Los hebreos se refrescan y parten a su camino.
Maná celestial
A un mes de abandonar Egipto, los hebreos entran al yermo. La comida escasea, y ellos se quejan y compadecen. El Eterno les envía maná, una comida milagrosa, que lesllovía del cielo cada mañana, a excepción de la de Shabbat. Cada hebreo podía recoger un omer de maná diario, dos el viernes ya que uno quedaba para el sábado. Todo lo que recogieran fuera del volumen permitido, se pudría milagrosamente.
Todo esto no solo servía para alimentar a los hebreos, sino para manifestar el poder y gloria del Eterno, que es justo y compasivo.
Como recuerdo, un recipiente con maná fue guardado más adelante junto al Arca del Testimonio del Templo.
Nuevamente quejas
En Refidim, el pueblo clama por agua. Por orden del Eterno, Moshé golpea una roca de las cercanías del monte Joreb y mana agua en abundancia, para calmar la sed y calentura del pueblo. El lugar fue denominado "Masá-Merivá", a causa de la contención del pueblo.
Ataque traicionero de Amalec
Los amalecitas, descendientes de Esav/Esau, premeditadamente y sin motivo atacan arteramente a los indefensos hebreos.
Al reponerse de la sorpresa dolorosa, los hebreos comandados por Iehoshúa/Josué salen al combate defensivo. Moshé subió a la cima el monte, y cuando levantaba sus manos Israel prevalecía, pero cuando las manos caían, el pueblo era vencido. Aarón y Jur ayudaron a sostener en alto las manos de Moshé hasta el ocaso, cuando Amalec fue derrotado. A causa de su malicia, odio y traición, es menester extirpar el recuerdo de Amalec
Yehudah Ben Avi.
Beshalaj ("Cuando dejó ir") es la cuarta parashá del segundo tomo de la Torá, elsefer Shemot, conocido en español como "Éxodo".13-17 al 17-16.
Temas:
Salida de Egipto
Los israelitas son conducidos por el Eterno fuera de la esclavitud en Egipto.
No van por la ruta directa hacia la Tierra Prometida, sino por un camino sinuoso, para evitar la tierra de los filisteos, y para dar a los hebreos tiempo para fortalecerse corporal y espiritualmente previo a que afronten sus responsabilidades como personas libres.
Su camino era marcado de día por una columna de nubes, y por la noche por un pilar ígneo.
Al ver el Faraón el derrotero de los hebreos, decidió retomarlos como esclavos y sale a su persecución con lo más selecto de su ejército.
Apertura del Mar de las Cañas
El pánico se apodera de los israelitas que vislumbran el terrorífico castigo que se aproxima.
Reclaman de Moshé, y éste ora al Eterno. Como resultado, un fuerte viento azota las aguas y entonces el Mar de las Cañas que les obstruía el paso se abre, y quedan dos imponentes moles de agua a ambos lados del camino seco que quedó frente a los hebreos. Mientras los hebreos estaban por pasar, una cortina de fuego impedía al Faraón avanzar. Pero ahora que los israelitas están por terminar el cruce, Faraón reinicia el avance hacia ellos. Cuando llega a mitad del cauce seco, las paredes monumentales de agua se desploman encima suyo y de sus hombres, quienes quedan empantanados y atrapados hasta el ahogo.
Al presencia el poder del Eterno, y reconocer su salvación los israelitas entonan el famoso "Shirat HaIam" – "Cántico del Mar".
Las agua de Mara
Los hebreos continuaron su travesías y alcanzaron el sitio llamado "Mara" -amargura, nombre alusivo al sabor de sus aguas. Sedientos los hebreos murmuran contra de Moshé. El Eterno le ordena que lance un tronco de árbol a las aguas amargas, que se transforman en potables. Los hebreos se refrescan y parten a su camino.
Maná celestial
A un mes de abandonar Egipto, los hebreos entran al yermo. La comida escasea, y ellos se quejan y compadecen. El Eterno les envía maná, una comida milagrosa, que lesllovía del cielo cada mañana, a excepción de la de Shabbat. Cada hebreo podía recoger un omer de maná diario, dos el viernes ya que uno quedaba para el sábado. Todo lo que recogieran fuera del volumen permitido, se pudría milagrosamente.
Todo esto no solo servía para alimentar a los hebreos, sino para manifestar el poder y gloria del Eterno, que es justo y compasivo.
Como recuerdo, un recipiente con maná fue guardado más adelante junto al Arca del Testimonio del Templo.
Nuevamente quejas
En Refidim, el pueblo clama por agua. Por orden del Eterno, Moshé golpea una roca de las cercanías del monte Joreb y mana agua en abundancia, para calmar la sed y calentura del pueblo. El lugar fue denominado "Masá-Merivá", a causa de la contención del pueblo.
Ataque traicionero de Amalec
Los amalecitas, descendientes de Esav/Esau, premeditadamente y sin motivo atacan arteramente a los indefensos hebreos.
Al reponerse de la sorpresa dolorosa, los hebreos comandados por Iehoshúa/Josué salen al combate defensivo. Moshé subió a la cima el monte, y cuando levantaba sus manos Israel prevalecía, pero cuando las manos caían, el pueblo era vencido. Aarón y Jur ayudaron a sostener en alto las manos de Moshé hasta el ocaso, cuando Amalec fue derrotado. A causa de su malicia, odio y traición, es menester extirpar el recuerdo de Amalec
Yehudah Ben Avi.
Que es Havdalá –
Vino, especias y velas. Havdalá es la ceremonia con la que concluye Shabat.
Así como proclamamos la entrada del Shabat haciendo "Kidush", así también marcamos la salida del Shabat con "Havdalá".
1. Lo que necesitarás:
Una vela doble (o dos velas pegadas con sus mechas juntas)Copa de vino o jugo de uvasEspecias (los clavos de olor funcionan bien)Un Pedazo de papel aluminio (o un plato) para que la vela gotee, y para extinguir la llama
2. Shabat termina cuando tres estrellas de tamaño mediano son visibles a primera vista en el cielo de la noche. Este tiempo varía de acuerdo a la ubicación y temporada.
3. Si el tiempo de finalización del Shabat ha pasado, uno puede recitar las siguientes palabras y comenzar a hacer actividades de "la semana":
Baruj ha-mavdil bein kodesh le-jol.
Bendito es Quien divide entre lo sagrado y lo mundano.
Asimismo, durante el servicio de la noche, hay una inserción especial en la Amidá silenciosa que actúa como una Havdalá preliminar.
De cualquier forma, uno aún necesita llevar a cabo la ceremonia de Havdalá sobre vino o jugo de uva.
4. Uno no debe comer ni beber hasta haber realizado la ceremonia de Havdalá.
5. Havdalá se compone de cinco secciones:
El judaísmo nos enseña a transformar lo físico en espiritual. Así como las simples uvas fueron transformadas en vino, así también tenemos placer de la renovación espiritual que hemos logrado durante el Shabat, y esperamos que continúe creciendo a través de la semana entrante.
Los Cabalistas nos dicen que durante Shabat, cada uno recibe un alma extra, o sensibilidad espiritual extra. Así como el Shabat se va, así también lo hace el alma extra, causándonos que nos sintamos débiles. Por ésta razón olemos algunas especias (¡sales aromáticas espirituales!) para reconfortar a nuestra alma por la pérdida de Shabat.
El Talmud dice que cuando Adán fue creado en el sexto día, se puso muy triste al ver el surgimiento de la oscuridad el viernes a la noche. ¡Él pensó que tal vez el mundo se estaba terminando! Así que el sábado por la noche, Dios le dio a Adán el regalo del fuego. Esta es la razón por la que decimos la bendición sobre el fuego el sábado por la noche. La vela de Havdalá representa la primera, y fundamental, luz de la creación; un nuevo comienzo, un nuevo compromiso. Esperamos extender la luz de Shabat en nuestra semana.
Después de decir la bendición, hacemos uso de la luz acercando nuestras manos a la llama y mirando a nuestras uñas. Cuando Shabat viene, encendemos una simple vela; sin embargo, cuando Shabat se esta yendo, encendemos una llama mayor de luces entrelazadas, dado que hemos tenido la experiencia de vivir con un alma adicional y la oportunidad que esto significa.
6. El procedimiento es el siguiente:
Llene una copa de kidush, ya sea con vino o con jugo de uvas, hasta que el líquido se desborde un poco en el plato de abajo. Esto es un símbolo de nuestro deseo que las bendiciones desborden en la semana.
Encienda la vela de Havdalá (una vela trenzada con al menos dos mechas, o dos velas pegadas con sus llamas juntas). Alguien que no sea la persona que efectúa la bendición debería sujetar la vela. Si esta solo, coloque la vela en un contenedor.
Puede hacerlo parado o sentado, y no debe hablar hasta que se termine la ceremonia.
SOLO SI ES DE SU INTERÉS LE HAGO LLEGAR LAS BENDICIONES.
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