martes, 21 de marzo de 2017

El Mishkán

El Mishkán, ha sido levantado en mitad de la nada, en la infertilidad del desierto, en la posibilidad de todo.
Culmina la edificación del Santuario (del microcosmos planificado por Dios para reflejar y perfeccionar al universo).
Termina la construcción del Santuario, que fuera obra:

del diseño divino,

del esfuerzo de los de corazón entendido,

de la contribución de las personas de generoso corazón.

Así completan los hijos de Israel de cumplir fidedignamente todo el trabajo, conforme a lo que el Eterno estableciera para hacer.
Y  como colofón del mishkam encierra las 39 prohibiciones de Shabat, esto nos enseña que el judio debe,asi como se esmero en la construcción del mishkam (que ya no esta) recordar y velar por el shabat (que si esta) entonces:

"Moshé [Moisés] vio toda la obra, y he aquí que la habían hecho como el Eterno había mandado; así la habían hecho. Y los bendijo Moshé [Moisés]."
(Shemot / Éxodo 39:43)

Cuando el sabio contempla la obra de hombres, en armonía con el divino designio, no puede dejar de emitir una bendición que reconoce la santidad de lo actuado, la belleza trascendente de lo adquirido a través de la personal labor.
De modo paralelo a como el Eterno hiciera al contemplar Su obra:

"Elokim vio todo lo que había hecho, y he aquí que era muy bueno… Por eso Elokim bendijo y santificó el séptimo día, porque en él reposó de toda su obra de creación que Elokim había hecho para hacerse."
(Bereshit / Génesis 1:31, 2:3)

Similar efecto de bendición acontece cuando se cumple con las mitzvot -los preceptos- (que son el detallado programa para perfeccionar a la persona y la sociedad que el Eterno ha entregado a Israel). Cuando la persona acata fielmente los mandamientos, ¿cómo no habrá de sentir la energía de la bendición llenando cada poro de su existencia? ¿Cómo no habrá de gozar la dicha de estar sirviendo al Rey, de acuerdo a lo que es Su deseo?
En palabras del salmo:

"Sea sobre nosotros la gracia del Eterno nuestro Elokim. La obra de nuestras manos confirma entre nosotros; sí, confirma la obra de nuestras manos."
(Tehilim / Salmos 90:17)

La obra de nuestras manos, es lo que atrae la gracia del Eterno.
El cumplimiento de Sus mandamientos, es lo que hace de la persona un recipiente de Sus bondades pródigas.
¿Y qué es la acción acorde al deseo de Dios, sino la mejor manifestación de nuestro amor por Él?
Pues, el amor verdadero no es el arrebato de la pasión, ni el ardor opresivo del capricho, ni la ceguera del enamoramiento, ni la indefinición del romanticismo, ni la superficialidad del sentimiento, ni las promesas soltadas al vacío… no, nada de esto es la manifestación real del amor…
El amor se expresa por actos concretos, el amor se evidencia en los hechos, el amor es un resultado de acciones y no de emociones.
Cuando el que ama dedica su esfuerzo para sacar a relucir lo mejor de la persona amada, en concordancia con sus potencialidades, y en ausencia de cualquier deseo egoísta, estamos en presencia del amor interpersonal.
Cuando el que ama a Dios se dedica a acatar Sus órdenes, las entienda o no, y las cumple tan sólo porqué eso es lo que Dios demanda, entonces estamos en presencia del máximo amor que una persona puede demostrar por Dios.
Ese es el amor que manifestaron los hijos de Israel al erigir el Santuario, y ese es el amor que sostuvo y sostiene al judaísmo vigente, rozagante y confiado en alcanzar un mundo mejor, incluso hoy más de 3000 años después, y tras decenas de exilios, persecuciones, censuras, opresiones y seudo-libertades.

El amor está en los hechos, no en las palabras, ni en la fe.
Y la bendición, como no podía ser de otra manera, está en el amor:

"El Eterno guarda a todos los que Le aman, pero destruirá a todos los impíos."
(Tehilim / Salmos 145:20)

Yehudah Ben Avi

viernes, 17 de marzo de 2017

jueves, 16 de marzo de 2017

Resumen de la Parashá ki tisa



Éxodo 30:11-34:35

El Pueblo de Israel es mandado a contribuir, cada uno, con medio shekel de plata para el Santuario. También son dadas las instrucciones para construir el Kior, una gran vasija de agua para el Santuario, junto con el aceite de unción y el incienso. Los artesanos “sabios de corazón” Betzalel y Ahaliav son puestos a cargo de la construcción del Santuario; el pueblo es mandado nuevamente a observar el Shabat.

Cuando Moshe no vuelve en el momento esperado del Monte Sinaí, la gente hace un Becerro de Oro y lo adora. Di-s se propone destruir a la nación errante de Israel, pero Moshe intercede por ellos. Moshe desciende del monte cargando las Tablas del Testimonio grabadas con los Diez Mandamientos; viendo a la gente bailar alrededor de su ídolo, rompe las Tablas, destruye el Becerro de Oro y manda a matar a los principales líderes de la revuelta contra Di-s. Luego vuelve hacia Di-s y dice: “Si no los perdonas, bórrame de Tu libro que has escrito.” Por esta razón el nombre de Moshe nuestro maestro no aparece en la parasha anterior.

Di-s perdona, pero dice que los efectos del pecado serán sentidos por muchas generaciones. Primero, Di-s propone mandar Su ángel junto a la gente para guiarlos, pero Moshe insiste que Di-s Mismo los acompañe hasta la Tierra Prometida.

Moshe prepara un nuevo juego de tablas y sube la montaña una vez más, donde Di-s reinscribe el pacto en estas Segundas Tablas. En la montaña, Moshe es agraciado con la visión de los Trece Atributos de Misericordia Divinos. Tan radiante es el rostro de Moshe a su regreso del monte, que debe cubrírselo con un velo, que se retira sólo cuando habla con Di-s y para enseñarle la ley al pueblo.

Yehudah Ben Avi

miércoles, 15 de marzo de 2017

Oraciones Bnei Noaj

La contraseña de descarga es "Estudio" (sin las comillas).


SALMO 117: Alabad al Eterno todas las naciones. Alabadle, todos
los pueblos, porque su misericordia es grande para con nosotros,
y la verdad del Eterno perdura para siempre. ¡Haleluyá!


 

jueves, 9 de marzo de 2017

Porción semanal de la Torah Tetzave

Porción semanal de la Torah Tetzave
 Éxodo 27:20-30:10

Di-s dice a Moshe que reciba de los Hijos de Israel aceite de oliva puro para la “llama
la parashá anterior se nos mencionan los elementos, utensilios y objetos sagrados que componían el Mishcán, el tabernáculo o templo portátil que acompañó a los judíos en su travesía por el desierto, y luego durante algunos siglos en la tierra de Israel. Sería el lugar en el cual reposarían las LUJOT HABERIT, las Tablas de la Alianza, con el texto del Decálogo. Allí se manifestaría la Presencia Divina ante el pueblo de Israel. Serviría de corazón y cerebro para la familia judía, y a través de ellos para todo el mundo.

Esta semana, la parashá trata de los ropajes de los cohanim, los ministros encargados de las cuestiones rituales y sagradas. Sedan detalles, conocemos las prendas que serían usadas en los servicios del santuario.
Sin embargo, hacia el final de la parashá, inesperadamente, vuelve a aparecer un objeto del templo, como si hubiese sido dejado olvidado de la enumeración en la parashá anterior. Es el altar dorado, dedicado exclusivamente a elevar/quemar KETORET, lo que llamamos incienso.

Obviamente no es casualidad que se lo mencione ahora, justo después de las vestimentas de los cohanim, y te daré una razón.

La palabra ketoret en su raíz lingüística indica lo que anuda, apega, relaciona.
Como aquella esposa del patriarca Abraham que recibió el nombre KETURA, porque estaba en todo, metida en todo; pero en el caso del incienso en sentido positivo.

El ketoret se empleaba en el Templo como símbolo y mecanismo de vínculo.
Se debía ubicar en la gran sala interna del Santuario, aquella que contenía cuatro objetos:

La mesa de los panes: representa la fuerza que da vida a lo social.
El altar dorado, del incienso: representa la fuerza que vivifica las emociones. La Menorá, candelabro de siete brazos: representa el poder del intelecto.
La cortina que separaba de la cámara menor tamaño y de mayor santidad: representa la pantalla que separa y al mismo tiempo une el espíritu con la realidad material.

Si analizamos las funciones de estos, junto a los objetos exteriores del Templo, encontramos que el único que está señalado en la Tradición como apaciguador es el altar del incienso.
Según la tradición mística (Zohar Jadash, canto 349), su humo aromático ahuyentaba las “malas vibras”, purificaba el ambiente, llena de buenos ánimos. En el Midrash (Tanjuma, Tetzavé 14) se nos informa que era el mecanismo empleado para alivianar las cargas a causa de los pecados del pueblo, obteniendo de parte del Eterno misericordia y perdón, al ser un contrapeso del estricto juicio.
Para el Rav Hirsch, todos los objetos del Santuario interno representan el ideal máximo de su dimensión propia.
Tomando en consideración todo esto, podemos darnos cuenta que se nos representa al individuo cuando ha logrado liberarse de las cadenas del EGO (Ietzer haRá), pudiendo así llevar a cada uno de los planos de existencia hacia la unificación del ser, hacia el SHALOM.
Desde el sitial de las emociones perturbadas por el EGO se arrastra a los otros planos hacia la confusión, la debilidad, el malestar, las acciones indebidas, el miedo, las amenazas, etc. Pero, cuando el EGO deja de controlar, las emociones funcionan en su verdadero sentido, de motor del resto de los planos, posibilitando así el crecimiento del potencial del ser.

La Kedushá –La  Santidad es: estar unido al Eterno y Sus cosas. Tahorá – Pureza: estar unido a la vida. Rajmanut – Misericordia: estar unido a la bondad, cuando el receptor está en situación desventajosa.Tikvá – Optimismo: estar unido al juicio positivo y favorable, que impulsa al mejoramiento continuo de la persona.
Shabat Shalom ve Purim sameal

Purim, una oportunidad de reparación


domingo, 5 de marzo de 2017

Que es Purim?



En Purim festejamos que el pueblo judío en su totalidad se salvó del exterminio en las manos de los Persas bajo el dominio del Rey Ajashverosh (Asuero).Para más información ver Historia de Purim.

La forma de festejar Purim es enviando regalos a los amigos, escuchando la lectura de la Meguila, donando a los pobres y con un banquete de abundante bebida y comida. Ver Guía de Purim.

 Purim comienzo con un ayuno
En la época de Mordejai y Esther, los judíos se congregaron y ayunaron el día 13 de Adar para suplicar al Todopoderoso que los ayude a salvarse de sus opresores que incentivados por Aman los atacarían ese mismo día. Por esto se acostumbra a ayunar el día 13 de Adar, en recuerdo a ese acentecimiento.
Sin embargo, hay quienes opinan que el ayuno es en conmemoración al ayuno que decretó la Reina Esther en el mes de Nisan, cuando se firmó el decreto de exterminio de los judíos en Shushán. y por ser que en el mes de Nisan está prohibido ayunar se realiza este ayuno un día antes de Purim, o sea el 13 de Adar.

1- El ayuno comienza al amanecer y finaliza al salir las estrellas.

2- Si el ayuno cae en Shabat, se adelanta al día jueves, el 11 de Adar (esto ocurre este año )

3- Las mujeres embarazadas o que amamantan están absueltas de ayunar. Asimismo los enfermos (aún que no estén en peligro), los niños menores de 13 años y las niñas menores de 12 años y los novios dentro de los 7 días del casamiento.

¡Feliz Purim a Todos!